Apasionado del dibujo desde niño y anteriormente músico, decidí aprender el noble arte del grabado a buril hace ya casi 20 años.
Actualmente sigo esforzándome para que mis clientes disfruten de diseños originales y de calidad.
Creo firmemente que en un mundo que se mueve tan rápido y tan mecanizado, el arte es un verdadero refugio para el espíritu.